Ciudades desmanteladas

Detroit según Yves Marchand y Romain Meffre

Hace unos días conocí la web de Yves Marchand y Romain Meffre y me quedé hipnotizado viendo sus fotos sobre Detroit.  El modelo en este caso es una ciudad que fue símbolo de la economía norteamericana, concretamente de su industria del automóvil hasta los años 90, cuando la globalización determinó que empresas tan emblemáticas como Chrysler ya no eran competitivas y para sobrevivir debían cambiar de manos y de modelo de negocio.

Más allá de los titulares sangrantes que aquellas caídas empresariales tuvieron en los periódicos, hay una sombra que se ha ido apoderando de la ciudad lentamente y en la misma medida que su economía se ha ido constriñendo.  Una ciudad que apenas tiene lo suficiente para pagar sus servicios públicos debe desprenderse de lo fastuoso y lo innecesario, y es así como Detroit ha ido dando paso a un sinfín de ruinas de lugares que nunca pensaron en caer.

Mi amigo Daniel Pradilla hace unos días se sorprendía de que Facebook había censurado un post suyo acerca del deterioro de algunas ciudades españolas por el paso de la crisis, donde cada vez se ven más negocios cerrados y espacios públicos descuidados.  No hay que ir muy lejos para ver los esqueletos de presuntuosas obras que nunca llegaron a culminarse y que hoy yacen agónicas en terrenos carroñeros que acabarán devorándolas.

Las ciudades crecen y se contraen al mismo ritmo que su historia, pero al ver las fotos de Detroit o las obras inacabadas de algunos ayuntamientos megalómanos uno no deja de preguntarse si la culpa ha sido de la contracción económica o del modo en que se administraron los recursos cuando las cosas parecían marchar bien.