marketing sin «fashion»

Aunque algunos lo duden, los feos también podemos hacer marketing
Aunque algunos lo duden, los feos también podemos hacer marketing

Uno de los problemas que ha creado esa idea de que el marketing es todo imagen y diseño, es que muchos negocios e instituciones piensan que no lo necesitan.  Algunos de mis alumnos -cada vez menos, afortunadamente- entran a mis clases convencidos de que lo que van a ver no se aplica a sus negocios porque su empresa no tiene presupuesto para  glamorosas campañas de publicitarias.  Así que siempre intento usar sus negocios para intentar demostrar que mientras exista un cliente, el sentido del marketing es volcar todos los elementos de esa empresa para obtener su preferencia. 

He tenido alumnos médicos, científicos, industriales y hasta funerarios.  En todos los casos hemos encontrado un enfoque de marketing para mejorar la satisfacción de sus clientes, y en muchos casos sustituyendo las inversiones publicitarias por acciones de comunicación muy baratas o gratuitas.  De todos ellos siento especial admiración por algunos funcionarios que han venido por su propio pie a formarse porque quieren gestionar sus instituciones de un modo más profesional. 

¿Marketing para funcionarios? ¡Claro que sí! En muchas oficinas públicas los empleados piensan que están allí sólo para desempeñar una función concreta marcada por un ministerio.  Pero los que se sientan a pensar en cuál es el sentido de los procedimientos que desempeñan, casi siempre llegan a una conclusión obvia:  están ahí para satisfacer una necesidad concreta de los ciudadanos.    A partir de entonces empiezan las decisiones que destraban procesos, incorporan tecnologías, mejoran la comunicación, integran instituciones, disminuyen los tiempos de espera, etc.

Quizás te siga pareciendo que todo eso en realidad  forma parte de las funciones de un departamento informático o de operaciones.  Evidentemente están involucrados, pero si tienes claro que tu función en la empresa no es sólo hacer los anuncios publicitarios sino conocer a tu cliente y orientar la empresa a su satisfacción, descubrirás que tus responsabilidades son mucho más amplias y pasan por ser el líder o el promotor de todos esos cambios… Quizás no sea muy «fashion», pero es igual de apasionante.

3 pensamientos en “marketing sin «fashion»

  1. Este ejemplo sí que ha dado en mi blanco! Interesante el enfoque que dejas ver entrelíneas…en este caso entiendo que los feos somos los funcionarios que hacemos el marketing sin fashion…creo que puedo vivir con eso 😀
    De todos modos me alegra saber que sientes admiración por quienes hemos decidido mejorar la gestión institucional en beneficio de nuestro principal cliente: el ciudadano.
    Si me permites, me gustaría añadir que el reto no sólo pasa por quererlo hacer del modo mas profesional, si no entendiendo que en el caso de las instituciones públicas, tienes que saber lidiar con un factor político-ideológico -tanto interno como externo- que puede desechar o impulsar tus mejores intenciones.

  2. Es cierto, Willyeni. El factor ideológico puede dar al traste con cualquier intento de ser eficiente. Por eso es importante que funcione la estructura institucional, es decir, que los organismos y los poderes estén bien regulados, que la justicia funcione y que los ciudadanos puedan aprobar o vetar los servicios que reciben. Es decir: que la red institucional tenga unos mecanismos propios que garanticen que se separen las ideologías y las personalidades de los procesos. Internamente acabaría desarrollándose esa cisión de orientación al cliente los ciudadanos de a pie y opositores no tendrían razones para sospechar ni cuestionar a priori todo lo que la institución hace o deja de hacer.
    Me alegra que seas una de esas personas que desde lo público intenta hacer la diferencia.

  3. Los que nos dedicamos al mercadeo de empresas industriales sabemos de que hablas. Aquí no tenemos presupuesto pero hay mucho que hacer interviniendo en todos los detalles.
    Buen post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *